miércoles, 13 de noviembre de 2013

Parte Final

Conclusiones

Este curso de Taller de Liderazgo, básicamente me ayudo a identificar mi estilo de interacción con las demás personas, puesto que creo que tengo una manera muy particular de relacionarme ya que me gusta ser muy respetuoso, muy pocas veces me gusta tomar el control más bien me gusta que ellos se sientan en su zona de confort y ya después reaccionar. Así como las consecuencias que mi estilo de comportamiento o interacción con los demás influye en su comportamiento y en la manera que ellos responde a mis peticiones.

Creo que identifique mi estilo de liderazgo, bueno la verdad no estoy seguro porque parece que mi comportamiento tiene de dos estilos, aunque en uno de ellos las características no son muy buenas.

 Con respecto a mi estilo de trabajo comprobé que no me gusta estar discutiendo o hablar demasiado con respecto a algún tema, en esos aspectos me gusta ser muy individualista y buscar soluciones por mi propia cuenta. En este aspecto me ayudo mucho el trabajo constante en equipo que nuestra Coach  (Maestra) nos hacia practicar para realizar un equipo de trabajo de alto desempeño


En cuanto a mi toma de decisiones, siempre he sido muy impulsivo, no siempre me pongo a pensar sobre las posibles consecuencias que mis decisiones pueden tener, me gusta que lo que hago me cueste puesto que tengo la idea que entre más difícil será mayor la recompensa.

Presentación

Presentación

El siguiente Blog se centra en la Materia de Taller de Liderazgo, una materia que pretende que los alumnos desarrollen habilidades para ejercer un liderazgo efectivo en cualquier área de su profesión o ámbito social en el cual se desenvuelvan.
Se conocerán así como pretenderán reconocer su estilo de liderazgo y la mejor forma en la que se puede aplicar ante diferentes personas y circunstancias.
Podrán desarrollar diferentes capacidades para el logro óptimo de resultados, tomaran conciencia sobre los diferentes tipos de poder que están a su alcance y sabrán aplicar el más objetivo y funcional método en la toma de decisiones.


Acerca del creador del Blog:

Mi nombre es Luis David Caballero Hernández, poco me gusta que me diga Luis o David no es porque no me guste mi nombre pero prefiero que me digas Caballero.
Soy de aquí del estado de Puebla, siempre he vivido con mis padres, y mi única hermana por cierto mayor que YO, Nací el 10 de agosto de 1998 J


Mi personalidad:

Soy una persona algo responsable, me gusta cumplir con mis objetivos, soy muy enojón, me desespero muy rápido y creo que no me ayuda mucho porque lo demuestro con gran facilidad, en veces me molesto conmigo mismo soy muy flojo y aunque sé que mi flojera no me va a dejar nada bueno no hago nada para remediarlo. Soy una persona muy humana me gusta ayudar a los demás, sin esperar nada a cambio o si ellos van a ser agradecidos. Soy un excelente amigo, siempre te voy a dar los mejores consejos, soy de total confianza, soy muy solidario, Como ya había dicho soy muy flojo pero cuándo trabajo lo hago lo mejor posible y siempre siendo original y autentic, me gusta ser como soy y nadie me hará cambiar.


Temario Taller de Liderazgo -- Instituto Tecnólogico de Puebla





Unidad
Temas
Subtemas
1.

Liderazgo
1.1. El liderazgo
1.1.1. Papel del líder y Formación para líderes.
1.1.2. El liderazgo en el trabajo y en la vida
1.2. Aspectos claves en la dirección de personas
1.2.1. Habilidades: Iniciativa, proactividad,
Innovación y creatividad.
1.2.2. Función directiva y de mando
1.2.3. Los estilos de dirección
1.2.4. Gerencia y Liderazgo, La delegación y el
control
1.2.5. Errores básicos en la dirección
1.3. Liderazgo y trabajo en equipo
1.3.1. La estrategia de movilización de equipos
1.3.2. Lo que los jefes esperan de sus
colaboradores y lo que los colaboradores esperan
de su jefe
1.3.3. Coaching
2.
Comunicación
2.1. Aprender a hablar y escribir correctamente
2.2. Como iniciar conversaciones, como comunicarse
ante una audiencia.
2.3. Conocer a la gente por su lenguaje corporal.
2.4. Guiones, discursos y frases para decir en una
presentación
3.
Inteligencia emocional
3.1. Inteligencia emocional y social.
3.2. Desarrollo de la Inteligencia Financiera
3.3. Poder mental aplicado a las ventas de ideas
4.
Toma de decisiones
4.1. La toma de decisiones, concepto y proceso.
4.2. Reglas para la toma de decisiones.
4.3. Toma de decisiones y liderazgo.
4.4. Actividad integradora: Autoevaluación

Liderazgo



Liderazgo

La palabra liderazgo define a una influencia que se ejerce sobre las personas y que permite incentivarlas para que trabajen en forma entusiasta por un objetivo común. Quien ejerce el liderazgo se conoce como líder.

El liderazgo es la función que ocupa una persona que se distingue del resto y es capaz de tomar decisiones acertadas para el grupo, equipo u organización que preceda, inspirando al resto de los que participan de ese grupo a alcanzar una meta común. Por esta razón, se dice que el liderazgo implica a más de una persona, quien dirige (el líder) y aquellos que lo apoyen (los subordinados) y permitan que desarrolle su posición de forma eficiente.

La labor del líder consiste en establecer una meta y conseguir que la mayor parte de las personas deseen y trabajen por alcanzarla. Es un elemento fundamental en los gestores del mundo empresarial, para sacar adelante una empresa u organización, pero también lo es en otros ámbitos, como los deportes (saber dirigir un equipo a la victoria), la educación (profesores que consiguen que sus alumnos se identifiquen con su forma de pensar) y hasta en la familia (padres o hermanos mayores que son tenidos como absoluto ejemplo por parte de sus hijos, por ejemplo).
Existen distintas clasificaciones de los líderes, que se establecen a partir de diversos criterios. Cuando un líder es escogido por una organización, se habla de un líder formal. Los líderes informales, en cambio, emergen de manera natural o espontánea dentro un grupo.
De todas formas, la clasificación más difundida es aquella que refiere al vínculo entre el líder y los sujetos a los cuales influencia (es decir, sus seguidores). En este caso, existen liderazgos democráticos, autoritarios y liberales.

El líder democrático es aquel que, en primer lugar, fomenta el debate y la discusión dentro del grupo. Después toma en cuenta las opiniones de sus seguidores y recién entonces, a partir de criterios y normas de evaluación que resultan explícitas, toma una decisión.

El líder autoritario, en cambio, es aquel que decide por su propia cuenta, sin consultar y sin justificarse ante sus seguidores. Esta clase de líder apela a la comunicación unidireccional (no hay diálogo) con el subordinado.

En cuanto al líder liberal, suele adoptar un papel pasivo y entregar el poder a su grupo. Por eso no realiza un juicio sobre aquello que aportan los integrantes, a quienes concede la más amplia libertad para su accionar.

Si el liderazgo es ejercido a partir de cambios en los valores, los comportamientos y los pensamientos de los miembros del grupo, recibe la denominación de transformacional.

Las bases para ser un buen líder son: mantenerse al tanto de lo último en el campo en el que se desarrolla el trabajo, observar la labor de otros líderes y modificar la forma de trabajo siempre que sea necesario. Por otro lado, las cualidades que debe tener alguien que ejerce el liderazgo son: conocimiento, confianza, integridad,y, por su puesto, carisma para inspirar a sus subordinados.

Los mejores líderes son aquellos que son visionarios, que son capaces de comprender las situaciones productivas para la empresa antes de que estas se presenten, son innovadores y están a favor del cambio. Podemos poner como ejemplo a Bill Gates, un frustrado estudiante de Harvard, que gracias a sus cualidades de líder fue capaz de fundar una de las empresas más importantes en el sector tecnológico, Microsoft y, gracias a las decisiones que supo tomar y a que consiguió que empresas influyentes confiaran en él, se convirtió en la persona más rico del mundo. Él fue capaz de comprender que los ordenadores un día se convertirían en una parte indispensable de los hogares, y trabajó desarrollando los productos que lo permitieran, supongo que es el mejor ejemplo de un líder visionario.
Pero tener una buena idea no basta para convertirse en líder, es necesario saber llevarla a cabo y convencer a los que te rodean de que dicha idea es el mejor invento en el que se haya pensado jamás y que tiene como objetivo resolver nuestros problemas más importantes. Si conseguimos cautivar al público con nuestra idea, posiblemente nos convirtamos en un líder visionario y valorado por el entorno.


Características de un Buen Líder

  • ·         Participativo y exigente al mismo tiempo
  • ·         Es quien valora las ideas y las iniciativas del equipo
  • ·         Valora el tiempo y las capacidades
  • ·         No manipula el grupo
  • ·         Facilita el facilita el proceso de la organización
  • ·         Supera las dificultades en forma productiva
  • ·         Fomenta la participación
  • ·         Lleva a lograr objetivos
  •  
  •  


Características de un Mal Lider
Autocrático:

  • ·         Dominante
  • ·         Autosuficiente
  • ·         Absorbente
  • ·         Conflictivo
  • ·         Peleador y autoritario

Paternalista:
  • ·         Quiere quedar bien con todo el mundo
  • ·         No tener conflictos con el grupo
  • ·         Es el protector
  • ·         Quieres hacerlo todo
  • ·         Menosprecia al equipo
  • ·         Puede hacer perder la orientación

Suele no tener normas
  • ·         Líder sin iniciativas
  • ·         No dirige ni coordina
  • ·         Es inseguro
  • ·         No muestra interés por el grupo
  • ·         Lo que se haga está bien


Coaching, que refiere a un proceso interactivo que permite a un coach (entrenador) asistir a su coachee (el cliente que percibe el coaching) a conseguir lo mejor de sí mismo. El coach, por lo tanto, contribuye a que la persona pueda llegar a una determinada meta a través de la utilización de sus habilidades y recursos propios de la manera más eficaz.
El concepto proviene del verbo inglés coach (“entrenar”). Su esencia implica suponer que el coachee ya dispone del conocimiento para solucionar todos aquellos asuntos con los que debe lidiar. Lo que debe hacer el coach, por lo tanto, no es enseñar algo nuevo, sino mostrar al coachee el camino para aprender de aquello que alberga en su interior.
El primer paso de un proceso de coaching consiste en que el coachee observe y analice su conducta y pensamientos, para después lograr que tome conciencia sobre los efectos de sus decisiones. Saber qué se busca (o sea, cuál es la meta a alcanzar), determinar cómo dirigirse hacia ese objetivo y evaluar, cada tanto, el camino elegido para ratificar o modificar las actuaciones, son otros pasos necesarios.


Jefe, Gerente y Líder

La primera diferencia es muy simple. Un jefe es aquel que por su posición o por cualquier otra razón tiene la capacidad de dar órdenes a los demás. Sin embargo su capacidad llega hasta ahí; es una persona que no se preocupa por la mejora continua, no se interesa en el bienestar de su gente y no tiene una visión a largo plazo. Básicamente es su rango, no su capacidad personal lo que le da ese poder de ordenar a los demás.
El gerente suele enfocarse en los procesos, en resolver problemas rápidamente y en mantener el control de su organización, así como en seguir las directrices que el dan.
El líder por el contrario es aquel que se tiene una visión completa del negocio y de cómo afectan sus decisiones al mismo. Es aquel que se preocupa por el bienestar de su gente y por su crecimiento, es quien se enfrenta triunfante al caos y se enfoca en la innovación para mejorar continuamente.


El Gerente                               
  • ·         Se enfoca en administrar procesos           
  • ·         Modela a alguien más en sus modos y actitudes          
  • ·         Mantiene el status quo                            
  • ·         Se enfoca en sistemas, resultados y estructuras         
  • ·         Confía en controlar a su gente                 
  • ·         Acepta la realidad                  
  • ·         Se enfoca en resultados a corto plazo (el síndrome de exceso de trabajo le evita ir más allá)
  • ·         Se pregunta ¿cómo y cuándo?    
  • ·         Ve lo inmediato   
  • ·         Imita                 
  • ·         Acepta las cosas como son                   
  • ·         Es un buen seguidor              
  • ·         Hace las cosas bien           




 El Líder
  • ·         Se enfoca en inovar procesos
  • ·         Desarrolla nuevas ideas y fomenta esa actitud en su equipo
  • ·         Se enfoca en su gente
  • ·         Confía en inspirar a su gente y en generar confianza
  • ·         Investiga la realidad
  • ·         Tiene una perspectiva de largo plazo y busca siempre maneras de optimizar su tiempo
  • ·         Se pregunta ¿qué y por qué?
  • ·         Ve al horizonte
  • ·         Crea
  • ·         Reta las cosas como son actualmente
  • ·         Es auténtico
  • ·         Hace lo correcto


 

Comunicación



Comunicación Oral

Debe constar de una emisión de información o mensaje, por medio de un comunicador/a (emisor), y una reacción/respuesta al mensaje o información recibida por parte del comunicando (receptor).
 Utiliza el canal auditivo, pues uno percibe las palabras a través del oído Se escuchan los diferentes fonemas de modo lineal, es decir, uno tras otro, ya que no una persona no dice dos palabras simultáneamente. El emisor puede retractarse de lo que dice. Existe interacción, feedback, retroalimentación entre los hablantes. Las palabras a medida que se dicen se van, o sea la comunicación desaparece o es efímera y dura lo que permanece el sonido en el ambiente, no más tiempo. Se utilizan soportes verbales y no verbales, así como elementos paraverbales al momento de la acción comunicativa. Movimientos, desplazamientos y distancias; gestos, tonos de voz, uso de apoyo visual y elementos tecnológicos, entre otros.


 Comunicación Escrita

Es aquella que, en el momento de iniciarse, emisor y receptor no tienen necesariamente que coincidir en el espacio y en el tiempo.
Se percibe a través de la visión, pues las palabras se leen y, por ende, se utiliza el sentido de la vista. Esto causa una mayor concentración del lector, pues para entender la idea planteada debe analizar el contenido y evaluar las formas de la escritura o el sentido que tiene ésta. Hay un proceso denominado holístico, que quiere decir que la vista analiza cada una de las partes que va leyendo, sea un texto horizontal o vertical, que implica una comprensión del receptor. La escritura posee un mayor nivel de elaboración que la comunicación oral, pues se tiende a tener más cuidado de las palabras que se plasman. Asimismo, existe la posibilidad de borrar y arreglar las faltas o ideas mal planteadas, según lo considere el emisor. Son importantes los elementos de acentuación, pues le darán sentido a la lectura; pausas, interrogaciones, tildes, comas, etc. Existe la posibilidad de relectura, que el destinatario o lector revise las veces que desee el documento o escrito, pues este tipo de comunicación permanece en el tiempo (salvo que sea destruido). No hay una interacción instantánea o directa entre emisor y receptor. El soporte verbal que es la base en esta comunicación es la escritura, las palabras. Eso no implica que el texto no pueda llevar gráficos, dibujos o diseños, pero lo primordial será el léxico escrito.


Maneras de Comenzar una Conversación 


1. Empieza por nombres

Es buena opción tomar la iniciativa, aun cuando te dé un poco de pena hacerlo; de manera amigable acercarte a alguien y dile: “Hola, yo soy [tu nombre]”. La mayoría del personas agradecerán que alguien se les acerque (aparte de que demuestra que tienes confianza en ti mismo), y te dirán sus nombres también.


2. Haz una pregunta sencilla

Después del saludo inicial, siempre se vale empezar con un comentario tipo “el tráfico de hoy está tremendo” o “finalmente ya aquí, ¡qué maravilla!”. También puedes comenzar con un simple “¿como va tu día?”, acompañado de una sonrisa. Sólo cuida de no iniciar con una pregunta cerrada (de esas que pueden responderse con un “sí” o un “no”, pues la intención aquí es que la persona hable, ¿no?

Siendo una pregunta que no requiere de una respuesta específica y que es principalmente por educación, se puede iniciar una conversación casual y amigable.


3. Comentarios generales

Para continuar con la conversación casual, puedes preguntarle a la otra persona si es de la misma ciudad, y a partir de ahí, comentar acerca de  las cosas que quizá puedan tener en común como: ¿qué te parece el calor de los últimos días?”. Evita, hasta que no conozcas un poco mejor a la persona, hacer comentarios fuertes o agresivos acerca de temas más delicados como  la política, las creencias, las costumbres o incluso los equipos deportivos. Si es una persona que acabas de conocer, no sabes aún cuál es su opinión acerca de estos temas y podrías molestar o incomodar a la otra persona.


4. Demuestra interés

Si te encuentras en algún lugar donde una persona cerca de ti está leyendo un libro o un periódico, probablemente no quieras interrumpirlo. Sin embargo, si crees prudente iniciar una conversación, puedes preguntar acerca del libro que está leyendo, o su opinión acerca de alguna noticia que esté viendo en el periódico o revista. También, por ejemplo, si está utilizando algún gadget nuevo e interesante como lo podría ser un iPad, puedes preguntar si le gusta, le acomoda, si lo recomienda. De esta manera muestras interés y aprecio por sus comentarios. Pero si notas que tras responderte vuelve a su asunto sin manifestar deseos de seguir platicando, no insistas, guarda silencio y busca a otra persona o ponte a hacer algo interesante como observar lo que sucede a tu alrededor.


5. Sé diferente

Muchas veces una manera de iniciar una conversación, o que alguien lo haga contigo, es utilizar accesorios o prendas que pueden llamar la atención. Si deseas acercarte a platicar con alguien, puedes buscar alguna característica que consideres llamativa y acercarte a preguntarle acerca de ella, como puede ser una bolsa, unos zapatos, una corbata, unas mancuernillas o cualquier otra cosa.


6. Conocidos en común

Si en una reunión te encuentras a una persona con quien tienes amigos comunes, pero a quien no conoces muy bien, puedes acercarte a saludar y preguntar por aquella otra persona. Sin embargo, procura mostrar interés por la persona con quien estás hablando; puedes usar la conexión que existe entre ustedes para entablar una conversación, pero la otra persona se sentirá halagada de que demuestres interés en él o ella, y no sólo en que te pase todas las noticias de tu amigo en común.


7. Quítate la pena

Si llegas a una fiesta donde conoces a pocas personas, además de llegar temprano, para ser de los primeros y sentirte ya “en casa” cuando el lugar comience a llenarse, puedes buscar distintas oportunidades para hacer nuevos amigos. Por ejemplo, podrías preguntarle a alguien que se vea amigable, “¿sabes dónde está [nombre del anfitrión]?” o “¿de dónde conoces a [nombre del anfitrión]?”

Sé amigable con los nuevos conocidos; no quiere decir que te vayas a convertir en su íntimo amigo al final de la noche, pero tendrás oportunidad de platicar y agrandar tu círculo social.


8. Interésate en actividades y hobbies

Una vez que platiques con la otra persona, existen preguntas que puedes hacer que siempre traerán respuestas y oportunidades para continuar con la plática. Dos de las más importantes son acerca del trabajo (qué estudió, a qué se dedica, cómo llegó a eso, qué es lo que más le gusta), así como de sus hobbies (qué es, de qué se trata, dónde se practica, por qué le interesó de entrada). Intenta mantener tus comentarios abiertos y positivos; a nadie le gusta escuchar retroalimentación negativa por parte de alguien que apenas empieza a conocer.


9. ¿Vienes aquí seguido?

Aún cuando suena como una pregunta cliché, si estás en algún lugar que no conoces, puedes preguntarle a otra persona si está más familiarizado con el local, e incluso si te puede hacer alguna recomendación sobre qué pedir, qué tomar o cuáles son los mejores días para disfrutar del lugar.


10. Pide ayuda o un consejo

Muchas veces, si hay alguien más que esté trabajando en su laptop, iPad u otro dispositivo, puedes aprovechar para acercarte y pedir ayuda con cuestiones como la clave de Internet, o si te pueden recomendar algún sitio a dónde ir a comer o cenar. Esto puede ser útil especialmente cuando te encuentras de viaje. Claro, hazlo breve y sólo continúa la charla si ves que la persona no está demasiado ocupada.



Conocer a la gente por su lenguaje corporal


La mirada

El contacto visual frecuente muestra un interés de la persona hacia lo que decimos y una actitud abierta y positiva. La mirada de negocios se focaliza en el triángulo que forman los ojos y el centro de la frente; la mirada social se centra en el triángulo entre los ojos y la boca; y la mirada íntima recorre el triángulo formado por los ojos y el mentón, pero además puede dirigirse a otras partes del cuerpo.


La sonrisa

Es el gesto universal por excelencia. La sonrisa sencilla de baja intensidad transmite debilidad de carácter, falta de confianza y timidez; la sonrisa sencilla de alta intensidad da una sensación de confianza, amabilidad y calor; en la sonrisa superior de baja intensidad se enseñan los dientes superiores y se transmite una mayor carga expresiva de cordialidad y amistad, mientras que en la sonrisa superior de alta intensidad se abre más la boca y puede significar, ante amigos de confianza, alegría o una sorpresa agradable; la sonrisa amplia enseña todos los dientes y es la máxima expresión de la alegría, el placer y la felicidad.


Las manos

El frotarse las manos denota una expectación positiva; las manos con los dedos entrelazados es un gesto con el que se intenta disimular una actitud negativa; cogerse las manos por la espalda indica un alto grado de seguridad. Colocamos la palma hacia arriba cuando queremos persuadir a otra persona de nuestro mismo status para que realice algo que deseamos, mientras que la palma hacia abajo implica una mayor autoridad.


El apretón de manos

Si ofrecemos la mano con la palma hacia abajo significa que queremos hacernos con la dirección del encuentro, si ofrecemos la mano con la palma hacia arriba estaremos cediendo el control de la situación a la otra persona; si el apretón de manos va acompañado de un apretón de brazos o de hombro se intensifica el sentimiento de simpatía y cooperación, pero sólo debe aplicarse con personas de mucha confianza.


Los brazos, las piernas y los pies

Tanto el cruce de brazos como el de piernas demuestran una actitud defensiva y, por tanto, negativa. El cruce de pies puede reflejar cierta timidez.


La manera de sentarnos

Si nos sentamos en el borde de la silla con la espalda recta estamos en una posición de máxima atención pero también puede indicar subordinación y servilismo; si nos sentamos en el borde, con el cuerpo hacia adelante y la cabeza y las manos caídas demostramos malestar e inseguridad; si utilizamos el brazo del asiento para sentarnos pareceremos dominantes, abiertos y seguros de nosotros mismos.


El movimiento

Una persona que camina con las manos apoyadas en las caderas es decidida, eficaz y rápida; el caminante abatido anda con las manos en los bolsillos y con los ojos bajos; aquel que camina con pasos cortos es alquien preocupado por los detalles; los pasos grandes indican energía e inmediatez, pero si van acompañados de unos brazos poco dinámicos demuestran poca disponibilidad para actuar, reserva y pasividad; el caminante preocupado anda lentamente, con la cabeza inclinada y las manos en la espalda.


La verdad y la mentira

Demostraremos sinceridad con los brazos y las manos abiertas o con una mano en el pecho. Gestos que delatan a un mentiroso pueden ser tirar del cuello de la camisa, los dedos en la boca, la mirada de soslayo, colocar los pies o el torso hacia la salida, tocarse la nariz o un ojo.













Inteligencia Emocional


 


Inteligencia Emocional

Del latín intelligentĭa, la noción de inteligencia está vinculada a la capacidad para escoger las mejores opciones en la búsqueda de una solución. Es posible distinguir entre diversos tipos de inteligencia, según las habilidades que entran en juego. En cualquier caso, la inteligencia aparece relacionada con la capacidad de entender y elaborar información para usarla de manera adecuada.
Inteligencia Emocional, por otra parte, es aquello perteneciente o relativo a la emoción  (un fenómeno psico-fisiológico que supone una adaptación a los cambios registrados de las demandas ambientales). Lo emocional también es lo emotivo (sensible a las emociones).

El concepto de inteligencia emocional fue popularizado por el psicólogo estadounidense Daniel Coleman y hace referencia a la capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos. La persona, por lo tanto, es inteligente (hábil) para el manejo de los sentimientos.
Para Coleman, la inteligencia emocional implica cinco capacidades básicas: descubrir las emociones y sentimientos propios, reconocerlos, manejarlos, crear una motivación propia y gestionar las relaciones personales.

La inteligencia emocional tiene una base física en el tronco encefálico, encargado de regular las funciones vitales básicas. El ser humano dispone de un centro emocional conocido como neocórtex, cuyo desarrollo es incluso anterior a lo que conocemos como cerebro racional.
La amígdala cerebral y el hipocampo también resultan vitales en todos los procesos vinculados a la inteligencia emocional. La amígdala, por ejemplo, segrega noradrenalina que estimula los sentidos.
A diferencia de lo que ocurre con el cociente intelectual  no existe un estudio que permite medir la capacidad o el grado de inteligencia personal de un sujeto. En este sentido, la apreciación de esta habilidad es más bien subjetiva.


Inteligencia Emocional y Liderazgo

La inteligencia emocional  es la demostración de las buenas habilidades de liderazgo de líderes que están en control de sí mismos, automotivados, empáticos y cuentan con grandes habilidades sociales.

Los mejores líderes son aquellos que poseen un alto grado de inteligencia emocional. Dado que la inteligencia emocional es una parte de las habilidades del liderazgo, estos líderes inspiran y conducen a aquellos que están  a su alrededor.

Ser consciente de uno mismo o en control de sí mismos, tiene que ver con reconocer y comprender tus emociones, humores y valores. Estos aspectos tienen una gran influencia entre aquellos a tu alrededor. Un líder en control de sí mismo, es confidente y realista sobre sus fortalezas y oportunidades y utiliza esto para inspirar a otros a su alrededor.

¿Permite el líder que sus emociones y humores afecten a otros? No, aquí es donde la autoregulación o el autocontrol cumple su papel.

Los líderes con un elevado nivel de inteligencia emocional, tienen la habilidad de controlar sus emociones y de pensar antes de actuar.

No se ponen nerviosos fácilmente y se sienten cómodos en el cambio y la ambigüedad. Esto es a menudo, un conjunto difícil de competencias para dominar, especialmente bajo elevados niveles de estrés. En estas situaciones, es crucial dar un paso a trás para evaluar la situación en que estamos, recordarte a vos mismo tus objetivos, lo que le permite actuar de una manera calculada y precisa incluso en las situaciones más difíciles.

Los líderes que demuestran inteligencia emocional están motivados por valores intrínsecos y extrínsecos. Ellos están decididos a alcanzar sus metas no se localizan en  el dinero y el prestigio  El líder es optimista especialmente en épocas duras. Esta motivación le permite lograr grandes metas importantes y conducir a otros en forma positiva.

Estos líderes no ignoran las emociones de otros. Este tipo de líder siempre muestra empatia por los demás y sabe que en esta capacidad se basa su éxito. Estos líderes tienen habilidades sociales por ello es que logran construir muchas relaciones interpersonales de calidad.

Toma de Decisiones y como interviene en el Liderazgo

Toma de Decisiones

Una decisión es una resolución o determinación que se toma respecto a algo. Se conoce como toma de decisiones al proceso que consiste en realizar una elección entre diversas alternativas.
La toma de decisiones puede aparecer en cualquier contexto de la vida cotidiana, ya sea a nivel profesional, sentimental, familiar, etc. El proceso, en esencia, permite resolver los distintos desafíos a los que se debe enfrentar una persona o una organización.
A la hora de tomar una decisión, entran en juego diversos factores. En un caso ideal, se apela a la capacidad analítica (también llamada de razonamiento) para escoger el mejor camino posible; cuando los resultados son positivos, se produce una evolución, un paso a otro estadio, se abren las puertas a la solución de conflictos reales y potenciales.
Cualquier toma de decisiones debería incluir un amplio conocimiento del problema que se desea superar, ya que solo luego del pertinente análisis es posible comprenderlo y dar con una solución adecuada.
  
El ajedrez es uno de los juegos de mesa más populares a nivel mundial, y basa sus reglas en un sistema de toma de decisiones cada vez más críticas a medida que avanza la partida. A pesar de su gran complejidad y de requerir un alto nivel de concentración, paciencia y elaboración de estrategias por parte de sus participantes, ha sabido atraer a todo tipo de personas, incluyendo a aquellas que se arrebatan y dejan al rey expuesto en unas pocas jugadas.

Factores que debes Tomar en cuenta a la hora de tomar una Decisión

 Preocúpate por decidir bien más que por acertar: es habitual tener un injustificado sentimiento de responsabilidad, el cual nos lleva a pensar que si hacemos las cosas bien todo saldrá como estaba previsto. Pero en una decisión concreta podemos haber decidido bien y obtener malos resultados (y viceversa). El factor suerte también interviene.

Identifica claramente tus objetivos: si no sabemos dónde vamos, difícilmente llegaremos. Es fundamental plantearnos ¿qué quiero/necesito conseguir? Saber dónde vamos nos permite actuar en función de nuestros objetivos, en vez de reaccionar ante lo que acontece.

Planteamientos realistas: el marco de referencia condiciona nuestro curso de acción. Es imprescindible que nuestros planteamientos puedan desarrollarse en la realidad.

No te autoengañes, es muy fácil hacerlo: cuando tomamos una decisión solemos buscar razones que avalan nuestra alternativa y no consideramos las razones que la cuestionan. Este problema se acrecienta cuando nos rodeamos de gente que piensa como nosotros, por eso, cuanto más heterogéneo sea el equipo directivo mejores serán las tomas de decisiones. Es un error que los directivos se rodeen de personas mediocres que sólo avalan sus decisiones y no las critican. Además, es habitual resistirnos a aceptar que algo está saliendo mal y a aceptar las pérdidas. Es curioso cómo además, el valor es subjetivo: las pérdidas nos afectan más que las ganancias, lo que nos lleva a correr riesgos muy altos por no aceptar las pérdidas.

Atiende sólo a la información relevante: esta información es aquella que reduce la incertidumbre a la hora de tomar una decisión y que su coste es inferior al beneficio que aporta. Sin embargo, a veces utilizamos otra información que no es la relevante y nos lleva a tomar malas decisiones.

Reconoce la incertidumbre y gestiónala: tenemos miedo a la incertidumbre y no sabemos manejarnos en ella. Por eso, es fundamental aceptarla, plantear varios escenarios y hacer planes contingentes para cada escenario. En general, no aceptamos la incertidumbre de los grandes proyectos, prueba de ello es que el 65% de los procesos de fusión no funciona y la mayoría de los proyectos emprendedores no tienen éxito, y es que infravaloramos las consecuencias futuras dando mucho peso al presente.

Sé creativo y genera alternativas: solemos pensar que la primera alternativa es la buena, pero no hay ninguna razón para afirmar que ante un problema ésa sea la mejor. En realidad, a más alternativas, en principio, mayor calidad de las decisiones. En cambio, si sólo tienes una alternativa no eliges, sólo decides lo que puedes. Es importante la creatividad para generar alternativas, pero en ocasiones, se infrautiliza y nosotros mismos la atrofiamos presionados por una urgencia ficticia. Sólo el 10% de las decisiones que se toman en una empresa son urgentes, y el 10% de ese porcentaje de decisiones requiere una actuación inmediata. Otro error habitual es evaluar al mismo tiempo que generamos las alternativas, algo aún más frecuente cuando se decide en grupo.

Consecuencias de las decisiones: juzgamos muchas veces nuestras decisiones por lo eficaces que son, pero las decisiones tienen otro tipo de consecuencias. Un ejemplo claro es el de los directivos de Enron, que por ganar más dinero acabaron en la cárcel. Lo que es definitivo es que podemos decidir lo que queramos, pero una vez decidido, las consecuencias están determinadas por la decisión.

Lo que decidas, ponlo en práctica: a la decisión le tiene que seguir la acción, ya que ninguna decisión es buena hasta que se aplica. Un criterio a la hora de tomar una decisión es su aplicabilidad: gastar tiempo en tomar una decisión puede ser un ejercicio inútil si luego no se va a poder poner en práctica. Para ello, la voluntad es fundamental y depende de nosotros. El ejemplo más real es el de la decisión de dejar de fumar o ponerse a dieta. Pero también es crucial la 'venta de ideas' que hagamos y en la que intervienen ya terceros. En esta venta es clave saber a quién afecta mi decisión, qué es lo que necesito de cada una de las terceras partes y saber qué beneficios pueden obtener de mi decisión para conseguir su apoyo.

Sé consciente de que no todo es racionalidad: el último punto nos hace tener en cuenta que también las personas tenemos sentimientos y que éstos influyen en la toma de decisiones. La cuestión es que la racionalidad tiene unos límites individuales (la personalidad, la aversión al riesgo, el querer quedar bien,...) que generan una forma de pensar distorsionada dependiendo de cada individuo (pesimistas/voluntaristas, los que piensan en que todo es blanco o negro o los que se dejan llevar por las primeras impresiones,...). Por eso, en la toma de decisiones tenemos que gestionar estos límites individuales siendo conscientes de ellos gracias al autoconocimiento.

Un Líder y la Toma de Decisiones

Los colaboradores esperan de sus líderes que sean capaces de analizar adecuadamente cada una de las situaciones profesionales que el día a día proporciona, además de la valentía para aplicar la correcta y rápida toma de decisiones, sin vacilaciones y asegurándose que estas decisiones se ejecutaran adecuadamente. Un líder que no toma decisiones o que las pospone invalida su actuación y provoca desconcierto y desconfianza entre sus colaboradores.

En muchas ocasiones decisiones no tomadas, mal tomadas o tomadas desde planteamientos superficiales son el origen de conflictos que impiden el buen funcionamiento de los equipos y por tanto retrasan o dificultan la consecución de los resultados de una organización.

La superficialidad entendida como la falta de disciplina en la toma de decisiones vulnera los principios de la ética y la justicia; conduce a errores y al conflicto. La profundidad en el abordaje de una decisión fomenta y desarrolla la responsabilidad individual y del equipo. Estar siempre en una actitud activa y analítica para buscar los fundamentos y la lógica en el análisis de cada situación, tanto técnica como humana aumenta nuestra capacidad para emitir juicios oportunos y acertados. Las actitudes pasivas o excesivamente prudentes de los directivos generan desmotivación, desorientación e ineficacia.

La toma de decisiones rápida bajo presión y disciplinada requiere de una orientación hacia el riesgo, de una memoria bien entrenada, de capacidad para anticipar el futuro y de control de los impulsos. Las aptitudes, intereses, habilidades y valores de cada persona influyen en el tipo de decisiones que toma y el modo en que las toma. Quizás no haya nada más personal en el mundo de las habilidades profesionales que el proceso de toma decisiones, pues en él se pone en juego nuestra persona, nuestra historia, nuestros deseos de futuro y nuestros miedos del pasado. Elementos que irremediablemente deben combinarse con el conocimiento y asunción de los principios estratégicos de la compañía.

En la toma de decisiones entran en conjunción los criterios de la organización y los personales, los profesionales no pueden desligarse de todo su bagaje personal para adaptarse a los principios de la casa para la que trabajan, paro ello elegir y formar a las personas sobre las que dejamos las decisiones de la "marca" es un asunto de crucial interés.

Decisiones
El proceso de toma de decisiones tiene dos componentes los racionales y los emocionales:
Los componentes racionales tienen que ver con la capacidad para organizar y analizar la información.
Los emocionales son aquellos que dirigen nuestra atención filtrando e interpretando lo que vemos.
Ambos componentes poseen un valor equivalente, resulta imposible entenderlos por separado. Una decisión racional y disciplinada, incluso en situaciones de alto estrés es el resultado de la combinación equilibrada entre corazón y razón. La razón pone las directrices al corazón y el corazón activa la razón.

Las emociones son una importante fuente de información, tanto es así, que sin el componente emocional no seríamos capaces de tomar decisión alguna, ni tan siquiera aquellas consideradas como de simplicidad extrema. Porque la persona que no sabe cómo se siente con respecto a las diversas alternativas que se le presentan, no puede decidir. Toda decisión se organiza en torno a hechos, alternativas y opciones. Los hechos son interpretaciones, las alternativas, sueños y las opciones, motivaciones. Tener bien definido el objetivo significa conocer nuestras metas pero no tanto el camino para llegar a ellas. Como en una partida de cartas vamos ajustando las acciones en función de lo que el azar nos trae, siempre siguiendo las reglas definidas en el juego y buscando el único final posible: ganar.

En los cinco pasos del proceso de toma de decisiones se entrelazan las emociones y las razones de manera inseparable. Definir la situación requiere no sólo del análisis pormenorizado de la misma, sino la interpretación del dónde estamos y del dónde queremos llegar. Las emociones nos permitirán abrir la mente para buscar de forma rápida y precisa alternativas nuevas, para valorar sus consecuencias y en la medida en la que nos sentimos capaces de llevarlas a cabo. Una vez tomada la decisión y elegida la mejor alternativa, deberemos responsabilizarnos de la decisión y ponerla en práctica. Además de preocuparnos por evaluar los resultados.

Las Tres R
Asumir las tres "R" de la toma de decisiones: Responsabilidad, Renuncia y Riesgo requiere control emocional, autonomía e iniciativa. Toda decisión supone renunciar a alguna de las alternativas posibles y en ocasiones incluso de manera irreversible, además de asumir el riesgo de exponerse dando un paso al frente y significándose, manifestando el plan maestro que guía nuestra práctica profesional, aceptando la responsabilidad de las consecuencias derivadas de la propia decisión. En las organizaciones hay permiso para equivocarse, pero no para no tomar decisiones.

La "miopía mental" de aquellos que consideran que su función es sumarse a la corriente, suponen una grave carga para una organización. Cada profesional es una pieza fundamental del plan estratégico, cada persona con su decisión cotidiana pone en práctica la estrategia, la visión, la misión y la cultura que hace posible conseguir los objetivos y hacen de la estrategia un proceso continuo, real y práctico. Por ello, nuestras decisiones profesionales deben ser disciplinadas basadas en información cierta y suficiente, tomándose siempre dentro de los parámetros determinados por la identidad corporativa.

La toma de decisiones laborales comienza en cada profesional, en la conciencia que tiene del mundo que te rodea y en la habilidad para descubrir aquello que es verdaderamente importante para él mismo, para su equipo, para su organización y sus clientes. Y finaliza en el logro de los resultados y objetivos profesionales y humanos.


Detrás de unos buenos resultados siempre hay una colección de decisiones oportunas y acertadas tomadas en el momento adecuado.